YOGA Y MATERNIDAD


Frente a la noticia de un embarazo todo en la mujer se modifica, su cuerpo, sus percepciones, sus necesidades, su estado anímico, pero también sus vínculos, su entorno, la mirada que recibe de los otros hacia sí misma. Estos cambios pueden tener muchas direcciones.

Podemos centrarnos sólo en el proceso de cambio y esperar que en un tiempo más o menos cercano todo “vuelva a la normalidad” o podemos aprovechar este tiempo maravilloso para proponernos vivir plenamente  la experiencia y “cambiar de mundo”.

En este tiempo de cambios intensos el Yoga tiene aportes concretos para esa mujer, para su tiempo presente, en cuerpo, ánimo, conocimiento y para este nuevo tiempo que se irá desenvolviendo junto a ese proceso de transformación. Las posturas de yoga modificadas ofrecen una maravillosa plasticidad de adaptación. La atención puesta en los apoyos facilita enraizarnos a la tierra y sentirnos estables en esta modificación del eje corporal. La apertura del tórax y la liberación de las articulaciones de la cintura escapular generan la sensación de ligereza, liviandad, para respirar más profundamente, relajando la sensación de carga que las actividades y demandas de nuestra vida cotidiana van cargando en los hombros. El llevar la conciencia hacia el espacio donde tu bebé se está gestando, manteniendo un vientre blando y una percepción sensible a sus necesidades, facilita desde un tiempo temprano una profunda conexión con ese hijo o hija.

A lo largo de las clases vamos haciendo un recorrido que abarca las necesidades del cuerpo, usando diferentes recursos, que provienen del yoga, la esferodinamia, técnicas blandas; las necesidades  anímicas, aportando conocimientos de fisiología que ayuden a conocer y confiar en los procesos orgánicos y también generando una red de mujeres con quienes compartir este lenguaje común que comienza con la gestación y continuará con los grupos de crianza.

Michel Odent, un médico francés referente de una mirada más humanizada y consciente de la maternidad dice que para cambiar el mundo hay que empezar por cambiar la forma de nacer.

Creo que el embarazo, el nacimiento del hijo y la maternidad que empieza le ofrecen a la mujer y a quien la acompañe en este maternaje, la posibilidad de hacer presente la principal premisa del Yoga “estar presente, en la experiencia que estamos viviendo, con una mente atenta, un cuerpo sensible y un corazón abierto”. Cuando pensamos en generar una mejor vida para nosotros y para el entorno en el que vivimos podemos intuir que algo de estas cualidades cambiarían nuestro mundo.

Para responder a las necesidades de otros tenemos que  comenzamos por aumentar el registro de las propias necesidades y reconocer que siempre hay una posibilidad de elegir con mayor consciencia y haciéndonos responsables de nosotras mismas. Aprovechemos este tiempo mágico (porque todo es nuevo e inesperado) de hacer contacto con las necesidades de un bebé o niño pequeño  como una de las mejores oportunidades para activar estas cualidades que todos reconocemos como favorables para vivir en sociedad.

 

CECILIA CARMONA

PROFESORA DE YOGA Y FORMADORA DE INSTRUCTORES EN YOGA PRENATAL

PUERICULTORA UNIVERSITARIA – DOULA

DOCENTE METODO EMBARAZO Y PARTO EUTONICO

 

ESCUELA YOGA PARA OCCIDENTE

MANUEL UGARTE 2625 – 4788-9344

www.yogaocc.com.ar